sábado, 4 de octubre de 2014

Raúl Arévalo y la Isla mínina: "La realidad a veces no es tan estética para el cine"



joseba Zúñiga

El protagonista de “La isla mínima”, el actor español Raúl Arévalo, –que abrió la 62ºedición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián– ha afirmado que el mayor de los retos ha sido atrapar la cotidianidad y hacerla natural sin alejarse del encanto que se espera conseguir en una película.

 
En la 62º edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián -que desde el pasado viernes y hasta el próximo sábado se celebra en la capital donostiarra- ,el actor español Raúl Arévalo protagoniza junto a Javier Gutiérrez el thriller “La isla mínima”, una cinta en la que cambia la comedia por un relato policiaco lleno de misterio en el que el mayor de los retos ha sido atrapar la cotidianidad y hacerla natural sin alejarse del encanto que se espera conseguir en una película. "La realidad a veces no es tan estética para el cine", destaca.
En este apasionante filme, que se estrena en las salas españolas el próximo día 26 del presente, Arévalo y Gutiérrez se meten en la piel de dos policías que viajan a un lejano pueblo de las marismas del Guadalquivir, una comunidad anclada en el pasado donde las mujeres no le importan a nadie, en la que deberán investigar la desaparición de dos adolescentes.
Según ha explicado Arévalo, además del referente claro de las películas americanas, para realizar el filme se inspiraron en"gente normal" y contaron con la ayuda de un policía que estuvo activo durante aquella época. Tal y como recuerda, en ese momento se dieron cuenta de lo complicado que era mantener la verosimilitud sin romper con los gestos a los que ha acostumbrado el cine de acción al espectador, en detalles, por ejemplo, como el hecho de empuñar un arma.Después de haber participado en varias comedias como “Primos”, 'Los amantes pasajeros' o 'La gran familia española', Arévalo se introduce en el terreno del thriller. "Lo que quería era hacer una película de policías, género que cada vez se hace más en España", declara.
Tanto él, como Javier Gutiérrez (su alter ego en el filme) no esperaban que fuera a ser "tan duro ni tan intenso"."Grabamos entre octubre y noviembre y por la noche bajaban las temperaturas a menos tres o cuatro grados, así que fingir que tienes calor mientras los dientes tiritan y los demás visten plumas y gorros es difícil", asegura. Además, en el rodaje ni su compañero de rodaje ni él mismo estuvieron exentos de lesiones. "Tardamos dos días en grabar veinte segundos de carrera y los dos terminamos lesionados. Los americanos son unas máquinas", concluye.