La conocida artista americana Laurie Anderson ha presentado, en San Sebastián, su último trabajo como directora de cine. Se trata de “Heart of a dog”, una película sobre la pérdida de los seres queridos. La artista y directora cinematográfica Laurie Anderson (que, en los setenta y ochenta fue un icono de la cultura americana alternativa) habla sobre el fallecimiento de los seres queridos en “Heart of a dog”.
A Laurie Anderson se le murieron seguidas su perra Lolabelle, su madre y su pareja, el mítico Lou Reed, víctima de un cáncer, falleció literalmente en sus brazos. Esta es otra de sus producciones visuales repletas de animación, vídeos caseros de su propia infancia, sonidos, palabras. “La película arranca con mi perro, y después intento describir qué es la muerte, y por tanto la vida, y por eso encadeno historias. No tienen por qué tener sentido narrativo, pero sí emocional. De ahí que pase a mi infancia y que reflexione sobre cómo los recuerdos impregnan y alteran los hechos pasados”, ha declarado en la presentación de la cinta.
A ella le gusta definirse como
contadora de historias, y habla de los diferentes procesos que desarrollan
otros contadores, como los periodistas y los políticos, sobre las necesidades
de obtener titulares de lo que cuentan: “Creo
que la gente no es tonta, que sabe ver cómo le intentan colar titulares. Yo en
la película prefiero usar epigramas, que voy soltando por ahí. Todas las
historias de amor son historias de fantasmas. O diversas indicaciones acerca de
la diferencia entre estar triste y ser triste. Mis imágenes no son tristes
aunque empujen a la melancolía”.
¿Pero cuál fue la huella que
han dejado sus seres queridos en su corazón..? “Muy grande. Por eso, en esta película hay pequeñas
historias, relatos que pueden parecer anecdóticos o remarcarte quién eres, en
qué crees. Me interesa la reflexión ulterior sobre hacia dónde van esas
historias, hacia dónde se encaminan los vivos y los muertos en el futuro”.
“Heart of a dog” es una película en apariencia caótica,
pero, a su vez, muy bella. Quizás, sea esa melancolía por sus pérdidas lo que
la hacen una artista tan profunda y bonita, a la vez…