El actor español Luis Tosar (“Celda 211”, “También la lluvia”) ha estado en San Sebastián para presentar su última película, “El desconocido”. Es un thriller trepidante sobre una venganza por el fraude de las preferentes.
“El desconocido” es la última
película de Luis Tosar y ha sido presentada en esta 63ª edición del Festival
Internacional de Cine de San Sebastián. La película narra las desventuras de un
ejecutivo de la banca española y sus dos hijos, al ser secuestrados por control
remoto por uno de sus clientes afectados por la compra de productos financieros
tóxicos. Es un filme dirigido por Dani de la Torre y rodado al estilo americano
(nada menos que podríamos comparar su ritmo con “La jungla de cristal 3”). Va
a ser un bombazo de taquilla, pero hay que decir que la actuación de Tosar deja
un tanto que desear.
“El gran acierto de la película son sus
dos premisas: tratar el tema de las estafas bancarias, por un lado y, por otro,
un thriller de un tipo al que están acosando y extorsionando en un
coche.”,explica el actor. “Me apunté al proyecto sabiendo solo eso, sin
un guion previamente escrito. Era muy buena idea utilizar mimbres y
herramientas de género para contar una realidad social tan flagrante como ha
ocurrido con el tema de preferentes y productos tóxicos bancarios varios.”,añade.
“El desconocido” tiene un argumento
sencillo, pero, al mismo tiempo, inteligente, que coloca al espectador en la incómoda
posición de no desear la explosión del coche y al mismo tiempo empatizar con
las razones del desconocido.
“Al leer el guion empatizaba necesariamente con el
personaje de Carlos, como actor que lo va a interpretar, pero era muy
satisfactorio ver que era alguien que te obligaba a hacer un juicio moral”, ha
explicado el actor gallego.
Cuando le toca juzgar a su personaje, Luis Tosar
responde que “todo el mundo puede elegir en un momento dado, lo que pasa es
que también las circunstancias de cada uno pueden ser complicadas. La idea que
queda más clara es que la maquinaria es tan maquiavélica que produce que uno no
sepa muy bien en qué se está metido. Este es un tipo que le cae la ficha
durante la película”.
La película está rodada en La Coruña y en ella se
implicaron los cuerpos de Policía y Bomberos de la ciudad, haciendo de ella un
enorme plató, que, en algunos momentos (por el estilo de su realización), nos
recordaba a las escenas de películas y series grabadas en San Francisco.
En definitiva, una cinta que nos mantendrá pegados a
la butaca sin respirar (lo mismo que sus personajes están pegados a los
asientos del coche en un vilo…).