El director Cesc Gay es
uno de los más personajes más singulares de nuestro panorama cinematográfico. Obras como “En la ciudad” o “Ficción” son suyas. En la actual edición del
Festival Internacional de Cine de San Sebastián acaba de presentar su último
trabajo, “Truman”, una cinta de sentimientos.
El director español de cine Cesc Gay (“En la ciudad”, “Ficción” ha
presentado, en el actual Festival Internacional de Cine de San Sebastián, su
última película, “Truman”. Es una cinta donde los sentimientos son
primordiales; de hecho, al terminar su proyección, el público salía comentando
lo que se había reído y también lo que había llorado con ella. El caso es que
no ha dejado a nadie indiferente. La cinta es una tragicomedia sobre la muerte,
la amistad y la libertad individual, protagonizada por el archi-conocido
Ricardo Darín y nuestro querido Javier Cámara. “Hace años, experimenté la
pérdida de un ser querido y empecé a escribir casi por terapia. Me fascinaba
ver cómo la gente reacciona ante la muerte y, al mismo tiempo, encontraba mucho
humor en ciertas situaciones”, ha expresado el director.
En su nueva producción, Gay parece haber encontrado el
punto de equilibrio entre el humor y el dolor que provoca la situación por la
que pasan los personajes. “Todo el mundo tiene sus muertos y sé la
clase de reacción que este tema despierta. Como los dramas no me gustan
demasiado, quise tratar el tema de una forma un poco amable, pero, al mismo
tiempo, tuve cuidado de no frivolizar”, ha añadido.
Desprenderse de un personaje
En la rueda de prensa posterior al visionado de la
película, Ricardo Darín señaló, al hilo de cómo se despegan los actores de sus
personajes, una vez de haber trabajado con ellos, que “siempre es
difícil despegarse de un personaje, pero, en este caso, aún lo fue más. Es un
tema tan profundo, que te mueve fibras internas y te pone los sentimientos a
flor de piel. Todos hemos pasado por la pérdida de un ser querido, alguna vez,
y revivirlo es duro. Pocos rodajes han sido tan placenteros y han tenido tanta
energía como éste para mí”.
Teniendo en cuenta que los personajes que suele elegir
Ricardo Darín suelen ser emocionales, podríamos pensar que el actor argentino
se identifique con ellos….En este sentido, ha dicho que “ mi personaje
es argentino y yo, también. El se va a morir; yo, también. Por eso, encontré en
mi personaje muchos puntos en común conmigo”.
Por su parte, Javier Cámara ha asegurado que, al
terminar el rodaje del filme, sintió una “tremenda nostalgia” porque
“cuando tienes delante de ti a dos compañeros así y a un director que tiene
muy claro lo que quiere, pero, al mismo tiempo, se muestra flexible, un rodaje
se convierte en algo maravilloso”.
Otro personaje de la cinta es el perro, quien le da
nombre. Aquí, la compenetración entre Darín y el animal fue tal, que el actor
no pudo evitar dejar caer unas lágrimas cuando fue preguntado por el can,
muerto hace tres meses. Y es que en la película el perro prácticamente es el
único alivio para el personaje del actor argentino porque está muy solo.