La 64ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián ha
vuelto a cerrar con éxito de crítica y público… y también en la asistencia
de estrellas. Entre ellas, la actriz francesa Isabelle Huppert, que
ha presentado dos estupendas y diferentes películas.
Isabelle Huppert es una de esas pocas actrices que ha
roto ese techo de cristal de edad que se impone a las actrices: superados
los sesenta años continúa en la brecha, protagonizando películas
interesantes y, además, de éxito.
Obviando sus referencias personales, prefiere
explicarse a través de sus personajes y ceñirse a ellos en su comparecencia
ante los medios. No da opiniones personales sobre su vida. Prefiere que los
espectadores saquen nuestras propias conclusiones de su trabajo.
En su regreso a San Sebastián (el festival le otorgó
el Premio Donostia en 2003), Huppert ha presentado dos películas, “L’Avenir” de
Mia Hansen-Love, y “Elle”, de Paul Verhoeven. Dos trabajos más que sumar a una
filmografía cuajada de proyectos de riesgo al mandato de los cineastas más
exigentes.”No creo que la palabra riesgo sea el concepto que mejor define mi
trabajo. Pero, a menudo, me han reclamado para interpretar personajes
enigmáticos sobre guiones que penetran de lleno en la psique femenina”, ha
dicho. En ambos casos, “se trata de dos mujeres que se niegan a ser
víctimas. La actriz es alguien que descubre un nuevo sentimiento. De repente es
libre y deja de apoyarse en los demás. Por el contrario, el personaje que
encarno en “Elle” es una mujer que busca algo que trasciende lo
aparente y que tiene un plan para conseguirlo. En ambas películas el
comportamiento de mis personajes se va explicando a través de pequeños
detalles”.
El personaje de “Elle”
Sobre su personaje en el filme de Paul Verhoeven, “Elle”, Huppert
ha manifestado que “cuanta más información tenemos acerca de ella, menos la
conocemos. Y eso, que es una paradoja, es algo que me parece muy interesante.
En cierto modo me recuerda el trabajo con Claude Chabrol. Él también era muy partidario
de generar ese tipo de representaciones ambiguas. Todos mis personajes los he
ido construyendo en el día a día. Nunca he necesitado de una buena historia o
de un papel impecablemente construido para decidirme a rodar una película. Con
esto no quiero infravalorar mi trabajo, pero creo que una buena actuación
depende de la comunicación que tengas con el director”.
L’Avenir , Oso de plata en Berlín
En su quinto y estupendo film, Mia Hansen-Love
muestra sutil y discretamente los interrogantes sobre el futuro de una
profesora de Filosofía, a partir de las marcas de un presente en que es
abandonada por su marido y pierde a su madre. Isabelle
Huppert vuelve a dar profundidad a su personaje