jueves, 6 de octubre de 2016

Eduard Fernández trasmite con convicción el escurridizo devenir de Paesa



El actor español Eduard Fernández fue Concha de Plata al Mejor Actor, en el reciente Zinemaldia, por encarnar a Francisco Paesa en la película “El hombre de las mil caras”. No fue fácil investigar sobre la verdadera personalidad del espía que entregó a Roldán.

El actor catalán Eduard Fernández (“La noche que mi madre mató a mi padre”, “Marsella”) fue Concha de Plata al Mejor Actor, en la 64 edición del Zinemaldia por su papel como Paesa en el “El hombre de las mil caras”.
Fernández recrea con absoluta maestría el personaje de Paesa, el espía español que ocultó a Luis Roldán acusado de corrupción y malversación de fondos, y, posteriormente, le entregó al Gobierno español, quedándose con todo el dinero del ex político… y trasmite el ambiente de este juego de pillos arrabaleros dentro de la alta política. En el momento de recoger el premio, Fernández reconoció estar "muy emocionado”.
El actor también destacó la "profunda generosidad" del director del filme, Alberto Rodríguez, "que no se ha vuelto tonto" (tras el éxito de “La isla mínima”), y al que "llevará siempre en el corazón", aseguró.

Fernández encarna en "El hombre de las mil caras" al ex agente secreto Francisco Paesa, un hombre que engañó a todo el mundo y tuvo un importante papel en la fuga del exjefe de la Guardia Civil, Luis Roldán. Tras la presentación de la película, Fernández reconoció que el trabajo para construir el personaje fue complicado porque había mucha información sobre lo que hizo Paesa, pero poca sobre su verdadera personalidad
El actor tuvo su momento para recordar al escurridizo Paesa, cuya interpretación le ha valido el galardón, "Ese ser curioso, controvertido que igual me está viendo…. Me he inventado a usted con un guión repleto de verdades y mentiras, porque esta película cuenta muchas mentiras pero tal vez hemos contado alguna verdad".

El actor definió al personaje como "alguien que trabaja en la ficción, en la ilusión, un ser que necesita la adrenalina y el poder para vivir", y cuenta con una dificultad de empatía a su favor para manipular al otro.
La película está rodada al estilo de las mejores películas de espías de los años sesenta y setenta, con un ritmo trepidante, una perfecta caracterización de los personajes y una ambientación impecable.

domingo, 2 de octubre de 2016

Isabelle Huppert, con Elle y L’Avenir, nos vuelva a hacer pensar mucho en la vida



La 64ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián ha vuelto a cerrar con éxito de crítica y público… y también en la asistencia de estrellas. Entre ellas, la actriz francesa Isabelle Huppert, que ha presentado dos estupendas y diferentes películas.


Isabelle Huppert es una de esas pocas actrices que ha roto ese techo de cristal de edad que se impone a las actrices: superados  los sesenta años continúa en la brecha, protagonizando películas interesantes y, además, de éxito.
Obviando sus referencias personales, prefiere explicarse a través de sus personajes y ceñirse a ellos en su comparecencia ante los medios. No da opiniones personales sobre su vida. Prefiere que los espectadores saquen nuestras propias conclusiones de su trabajo.
En su regreso a San Sebastián (el festival le otorgó el Premio Donostia en 2003), Huppert ha presentado dos películas, “L’Avenir” de Mia Hansen-Love, y “Elle”, de Paul Verhoeven. Dos trabajos más que sumar a una filmografía cuajada de proyectos de riesgo al mandato de los cineastas más exigentes.”No creo que la palabra riesgo sea el concepto que mejor define mi trabajo. Pero, a menudo, me han reclamado para interpretar personajes enigmáticos sobre guiones que penetran de lleno en la psique femenina”, ha dicho. En ambos casos, “se trata de dos mujeres que se niegan a ser víctimas. La actriz es alguien que descubre un nuevo sentimiento. De repente es libre y deja de apoyarse en los demás. Por el contrario, el personaje que encarno en “Elle” es una mujer que busca algo que trasciende lo aparente y que tiene un plan para conseguirlo. En ambas películas el comportamiento de mis personajes se va explicando a través de pequeños detalles”.
El personaje de “Elle”
Sobre su personaje en el filme de Paul Verhoeven, “Elle”, Huppert ha manifestado que “cuanta más información tenemos acerca de ella, menos la conocemos. Y eso, que es una paradoja, es algo que me parece muy interesante. En cierto modo me recuerda el trabajo con Claude Chabrol. Él también era muy partidario de generar ese tipo de representaciones ambiguas. Todos mis personajes los he ido construyendo en el día a día. Nunca he necesitado de una buena historia o de un papel impecablemente construido para decidirme a rodar una película. Con esto no quiero infravalorar mi trabajo, pero creo que una buena actuación depende de la comunicación que tengas con el director”.
L’Avenir , Oso de plata en Berlín
En su quinto y estupendo film, Mia Hansen-Love muestra sutil y discretamente los interrogantes sobre el futuro de una profesora de Filosofía, a partir de las marcas de un presente en que es abandonada por su marido y pierde a su madre. Isabelle Huppert vuelve a dar profundidad a su personaje